


¿QUÉ ES SONORAMIO?
Es un proyecto sonoro fotográfico, que busca compartir los sonidos y las imágenes de los lugares que visitamos, algunos lejanos y remotos otros más cercanos y reconocibles. Los lejanos nos permiten soñar e imaginar, mientras que los cercanos nos permiten identificar. Queremos reflexionar sobre el sonido y su papel en nuestra vida cotidiana, contar nuestras historias de viajes, haciendo énfasis en las culturas, costumbres, gastronomía y curiosidades, para que aquel que no pueda estar en ese lugar, pueda imaginar y soñar con lo que le contamos…
Cuando el sonido es capturado en el mismo instante de la toma fotográfica y luego son plasmados en un solo conjunto, hacen que la persona que escucha y observa, se forme su propio imaginario, su propio viaje sonoro y visual; la mente de cada uno recrea el momento según sus propias vivencias y experiencias. Cada uno ve lo que quiere ver y escucha lo que quiere escuchar. Esa es la magia de lo que cada ser humano puede percibir tan distinto al otro, así el otro tenga las mismas condiciones.
La imagen en su quietud, es el escenario de danza de las notas y tomas sonoras que con sus movimientos, sensibilizan y producen una idea de lo que se ve y se escucha al mismo tiempo.
![]() | ![]() Íbamos a alta velocidad en el Toyota 4x4, cuando de pronto nos empezamos a introducir en este sorprendente desierto, no podíamos dejar de fotografiarlo y de contemplar su belleza tan surrealista. El nombre que le dieron al desierto es como ver la obra The Elephants en vivo y en directo o elementos enigmáticos de un paisaje del mismo artista. | ![]() Al sur de San Pedro de Atacama, brotan unos ojos gigantes de agua diez veces más salada que el agua del mar y tan profunda que al principio da miedo nadar allí, es tan salada que no necesitas saber nadar por que flotas todo el tiempo y tan fría que refresca la temperatura del pleno desierto. El borde parece arena, pero es sal solidificada que al contacto con la piel hace pequeñísimas fisuras. |
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![]() En ese momento las nubes colorearon el cielo entre azules y grises destacando en el punto de fuga del paisaje pinceladas de luz que iluminan las montañas y parte del gran lago. Es como si todo el cielo quisiera que la atracción del lago se centrara en esas montañas y no en otras. | ![]() En el centro histórico de la capital antigua del imperio Inca, nos topamos con esta mujer que a cambio de una moneda posaba para nuestra cámara. Su vestimenta pintoresca era tan atractiva, que termine ofreciéndole más dinero que el que pedía por su trabajo. Se lo merecía. | ![]() Muro del palacio del Inca, actualmente el museo de arte religioso en la Calle Hatum Rumiyoc. La piedra de los doce ángulos que se encuentra en esta construcción, representa la mas alta perfección lograda en la arquitectura inca. Este artesano toma su cena recostado en el gran logro arquitectónico, mientras llega la hora del cierre de su tienda artesanal. |
![]() Este hombre lustrador de zapatos, reposa en una de las sillas del hermoso parque Olivar en Lima. Nos contaba que todas las tardes le da de comer a las palomas en esta silla, era su mejor hora del día. | ![]() El oxido de esta camioneta antigua de volkswagen se funde con el resplandor del atardecer Limeño. Parecía sacado de la bella historia americana de la ruta 66, que inspiró a Pixar para la película Cars 1. | ![]() Ese día el sol al caer la tarde, resaltaba la meseta donde descansa la ciudad de Lima, la meseta con sus formas erosionadas resplandecen bañadas de amarillo desértico, con un verde que aún no nos explicamos como permanece tan verde, sostienen los opulentos edificios que dan al océano pacífico. No parece real, pareciera que hubieran tomado unas tijeras y recortado todo y lo hubieran unido para sorprender con este bello paisaje a los pies de la Rosa Náutica. |
![]() Con su grabadora de audio, Jose captura los sonidos de los geisers del Tatio, en territorio Chileno. El sonido del lodo hirviendo y sus fumarolas, armonizaban el paisaje de ese día. | ![]() Casi las 7:30 p.m. el sol decaía en sus colores, cuando de pronto todo se adorno de rojos intensos; de rojos a rojos hasta llegar a la oscura noche estrellada por la vía láctea. | ![]() A 4.500 metros de altura, fue tan impactante el paisaje de la laguna Hedionda, que cuando llegamos quería capturarla toda con mi cámara. Son momentos tan asombrosos que no quisieras nunca despertar del sueño de viajar a lugares remotos como estos. |
![]() El aviso vintage tiene apariencia envejecida, pero en buen estado, me pareció curioso. La dueña una anciana de 80 años, se conserva perfectamente como el aviso y su atención es tan fría que salimos del almacén 5comentarios. | ![]() Hora del almuerzo, alguien quiso tomarnos esta fotografía y accedimos sin ningún problema a pesar del hambre que teníamos. En un lugar tan lejano cualquier cosa de comer es un verdadero manjar. | ![]() Alpacas y llamas silvestres pastando a los pies del volcán Chullunkhani |
![]() El desierto esta arado por las llantas todo terreno de las camionetas 4x4 que transportan turistas todos los días de Uyuni a San Pedro de Atacama. | ![]() Guanacos silvestres a orillas de la laguna Hedionda. Era como estar en un plano surrealista de la tierra. El color de la tarde lo volvía todo mágico. | ![]() Posada de la laguna Chiar KKota. Todos los carros 4x4 llegan a este lugar a descansar un poco y a comer algo, para después seguir su camino bien sea hacia Uyuni o hacia San Pedro de Atacama. |
![]() Antes de llegar a la laguna colorada, están estas piedras gigantes. Que desde su cima, se puede divisar la inmensidad del desierto y las miles de huellas que dejan los autos con turistas. | ![]() Antiguo reten a la entrada de la laguna colorada. La construcción quedó abandonada, desde el tiempo en que cesaron los problemas fronterizos en ese sector entre Chile y Bolivia. | ![]() Dejando el camino atrás... |
![]() El mojón como escultura al aire libre, enmarca las huellas de las camionetas, dejadas en el desierto. | ![]() A medida que transcurre el día la laguna colorada se va transformando en colores y sonidos, que deleitan el alma. Jose y Yo en el camino al mirador de la laguna, por poco y el fuerte viento tumba nuestra cámara. |






















